Parto Libre

Embarazo, parto y nacimiento

Preparación para el parto

¿Qué es un Parto Humanizado y/o Respetado?

Es un parto en el cual:

  • La mujer es considerada la protagonista  de este maravilloso proceso en que un hijo/a llega a integrar una familia.
  • La madre puede contar en todo momento, con la compañía de una persona de su elección
  • Las necesidades especiales de cada mujer y su pareja son consideradas y respetadas: se le permite a la madre deambular, comer, ingerir líquidos y elegir libremente las posiciones en que desea transitar su trabajo de parto y parto, sin ser obligada a estar en la posición acostada o de litotomía.
  • No se realizan intervenciones rutinarias por demás obsoletas y sin base científica que las justifique.
  • Se siguen las recomendaciones de la OMS para la atención del parto y el uso racional de la tecnología.
  • Madres, padres e hijos, cuentan con la intimidad que necesitan para iniciar su familia
  • Se considera el parto como un evento natural, fisiológico y sexual, en que se otorga a la madre y su pareja lo necesario para no atentar contra su integridad física, ni su pudor.
  • Se facilita un ambiente adecuado y agradable para la madre y el bebé: una temperatura ambiental cercana a los 26°C, con luz tenue y se evite hacer ruidos molestos, entre otras cosas.
  • La alta tecnología está disponible pero no es utilizada innecesariamente.
  • Madre e hijo permanecen juntos, sin necesidad de ser separados para realizar la evaluación del recién nacido, si este se encuentra en buenas condiciones, y el inicio de la lactancia es favorecido y facilitado por todo el personal, incluso dentro de la misma sala de partos.
  • Los profesionales están conscientes del honor que reciben al ser parte del nacimiento de un niño/a y que por lo mismo, mantienen una conducta expectante sin intervenir, salvo que la situación lo requiera.

 

En resumen:
Un parto respetado es aquel en que
madres y padres, con base en la información que reciben, pueden responsablemente elegir la forma en que quieren que sus hijos nazcan; cuentan con el apoyo de profesionales y centros asistenciales que consideran y resuelven sus necesidades individuales. Además, al momento del nacimiento se propicia el  contacto inmediato piel con piel entre madre e hijo, continuando así la estrecha relación que ambos han sostenido durante el periodo de la gestación,  ya que esto es vital e insustituible.


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